PRINCIPALES INCIDENCIAS MALHERBOLÓGICAS EN LA PROVINCIA DE CIUDAD REAL. CAMPAÑA 2000/2001.

INCIDENCIAS CLIMÁTICAS
-Temperaturas.
El invierno de 2000/2001 se puede considerar ligeramente más templado que lo habitual, las heladas no han sido ni tan numerosas ni, sobre todo, tan extremas como en años anteriores. La noche del 21 de abril se registró una helada que afectó principalmente al cultivo de la vid en la parte más oriental de la provincia y a los trigos de las variedades Rinconada y Caramba, etc. A finales de mayo se registraron temperaturas de 36ºC, superiores a las normales, que afectaron muy negativamente al proceso de maduración de los cereales. El verano se puede considerar normal, alcanzándose o superándose los 40ºC en varios días de junio, julio y agosto.

-Pluviometría.
Las precipitaciones durante la pasada campaña se pueden considerar aceptables, en la estación meteorológica de Ciudad Real se han superado los 440 mm en el período sep.2000/ago.2001, muy bien distribuidas en otoño, invierno y primavera, si se exceptúan los meses de febrero y abril, donde fueron muy escasas, pero compensadas en parte por las excelentes pluviometrías de enero, marzo y mayo, siendo el verano seco.

CEREALES
Las lluvias desde octubre a diciembre, de aproximadamente 50 l/m² por mes aseguraron un correcto control de la otoñada y una correcta realización de la sementera y posterior nascencia del cereal. Las no excesivamente bajas temperaturas de invierno y la continua humedad del terreno hicieron que los cereales no desarrollaran su sistema radicular en profundidad, que provocaron en momentos puntuales de sequía (febrero y mayo) un estrés moderado en las plantas. Las temperaturas superiores a 35ºC de finales de mayo y principios de junio asuró el grano en proceso de maduración. El peso especifico también se vio afectado por estas circunstancias. La cosecha ha sido muy inferior a la del año anterior. En los últimos tiempos se está observando una bajada de eficacia de algunos herbicidas como, 2,4-D, bromoxinil, ioxinil y sulfonil ureas contra amapola. También se observa una incidencia que aumenta lenta, pero constante de gallium, verónica y fumaria. Se estima que sólo un 10% de la superficie cerealista de la provincia recibe tratamientos con herbicidas hormonales, un 3% recibe tratamientos con sulfonil-ureas, nitrilos o ureas sustituidas y es prácticamente inapreciable el uso de avenicidas, aunque ha existido un pequeño aumento por las lluvias otoñales de los dos últimos años. Respecto al cultivo de maíz, reseñar que la falta de control de poblaciones de Chenopodium resistentes a triazinas, introducidas probablemente a partir de semillas de guisantes procedentes de Australia, detectadas hace unos años en la zona maicera de La Torre de Abraham, ha disminuido su incidencia por el uso de MCPA o bromoxinil en los rodales donde se detectaba el problema.

VIÑA
En el cultivo de vid en espaldera está aumentando el uso de herbicidas como paracuat o glifosato bajo el hilo de plantación en lugar de los intercepas, la utilización de herbicidas residuales tiene aún escasa implantación en el cultivo de la vid. En el cultivo tradicional de la vid se comienza a usar glifosato o glifosato+oxifluorfen antes de la brotación.

OLIVAR
Se observa un deficiente control de malvas y ortigas en los tratamientos habituales con glifosato bajo el ruedo de los olivos. En parcelas donde llevan varios años utilizando simazina, se observa gran proliferación de especies del genero Conyza y umbelíferas y Erodium, asimismo existen parcelas con problemas especiales causados por la proliferación de Inula graveolens.