PRINCIPALES INCIDENCIAS MALHERBOLÓGICAS EN EXTREMADURA DURANTE EL AÑO 1997.

La principal reseña a destacar este año ha sido la dosis de simazina en aguas potables, que llegó a superar algún momento 17 veces el límite máximo permitido por la legislación vigente (0,1 microg/l). Procedían de una zona de olivar, y fueron encontradas en el agua de consumo de algunas poblaciones de las Vegas Altas del Guadiana, después de las lluvias torrenciales del otoño-invierno pasado, creando la correspondiente alarma social. El uso de la simazina en olivar de sierra, está extendiéndose por las dificultades que entrañan las labores, si bien esta tendencia puede invertirse próximamente al estarse acogiendo muchos olivareros a la producción ecológica.

Cereales de invierno: Las fuertes precipitaciones de Noviembre, Diciembre y Enero de este año han hecho que no se hayan podido sembrar muchas parcelas, y en otras no se ha podido entrar para tratar con herbicidas de postemergencia, con lo que se esperan menos producciones, y menos subvenciones de la PAC.

Maíz: Aparición por primera vez de Abutilon theophrasti en una parcela.

Arroz: Además de las malas hierbas foráneas recientemente introducidas en este cultivo y que van extendiéndose poco a poco, Diplachne fascicularis (hay dos especies distintas), Heteranthera limosa, H. reniformis y H. rotundifolia, (la superficie afectada de todas ellas no llegará a las 50 ha.), se han producido fuertes infecciones de alguna otra, de carácter secundario hasta ahora, como Gliceria declinata, con densidades tan altas que ha habido que levantar alguna parcela de arroz. También se han producido problemas de alguna otra ya conocida como Ammania coccinea, quizás por resistencias a los herbicidas usuales, o por falta de actividad de los herbicidas, al tener un tiempo lluvioso durante la aplicación.

Tomates: En preemergencia se suele utilizar pendimetalina (Stomp) principalmente, y también etalfluralina (Sonalen) o dinitramina (Cobex), observándose solamente a veces síntomas de fitotoxicidad, consistente en engrosamientos de la zona del cuello, especialmente en terrenos arenosos. Este año, debido al tiempo seco en la época del transplante del tomate, algunos tratamientos herbicidas se hicieron solamente en postranspalnte, con metribuzina (Sencor) y herbicidas antigramíneos. La utilización del rimsulfuron se sigue extendiendo, siendo la efectividad muy distinta según la forma de aplicación, humedad del terreno y momento de tratamiento. Los resultados obtenidos contra juncia, Cyperus rotundus, son también distintos. Alacloro y trifluralina siguen siendo materias activas «prohibidas» por la Comisión interprofesional del tomate. Son relativamente frecuentes los daños por deriva de herbicidas de maíz ( atrazina), y de arroz (molinato en tratamientos aéreos).

Remolacha: Las copiosas lluvias de este año, al igual que el año pasado, han hecho descender a la mitad las siembras de remolacha de invierno. Por la misma razón al no poder entrar en las parcelas, se ha reducido la superficie acogida a los programas de tratamientos herbicidas a dosis reducida (5% del total de la superficie) y moderada (35%), aconsejadas por AIMCRA (Asociación de Investigación para la Mejora de la Remolacha Azucarera), consistentes en tratar las malas hierbas en estados de cotiledones.

Pastos: Se ha presentado problemas de toxicidad en ovejas debido a Hypericum humifusum en rastrojos de cereales del año anterior.