Nuevos desafíos para la gestión de resistencias a glifosato

El número de biotipos de malas hierbas resistentes a glifosato ha aumentado durante los últimos años y Monsanto se ha tomado en serio la prevención y gestión de malas hierbas resistentes a esta materia activa como parte integral de una gestión responsable. Puesto que la resistencia a glifosato afecta a una pequeña fracción de las hierbas encontradas en los cultivos (géneros Lolium y Conyza en el caso de España) y los productos alternativos con distintos mecanismos de acción suelen ser menos asequibles, sigue en altos niveles la adopción de esta materia activa por los agricultores. Las exigencias derivadas de la Directiva 2009/128/CE, traspuesta en España mediante el Real Decreto 1311/2012 para un uso sostenible de los fitosanitarios son a la vez un desafío y una oportunidad para mitigar los efectos económicos de la resistencia a glifosato mediante una gestión integrada que no excluya otras opciones autorizadas y sin evidencia de efectos adversos.