MANEJO DE MALAS HIERBAS: ¿HACIA DÓNDE VAMOS?

Partiendo de las prácticas agronómicas que han constituido desde siempre la base para el control de las malas hierbas, y teniendo en consideración los condicionantes legales, económicos, agronómicos y medioambientales que sirven de escenario a la problemática actual del manejo de plagas en general, se revisan tres aspectos clave: el muestreo de las poblaciones de malas hierbas, la toma de decisiones y las actuaciones de control. Hoy en día, gracias a la disponibilidad de tecnologías muy avanzadas de geoposicionamiento, sensores, sistemas de información geográfica, y ordenadores con alta velocidad de procesamiento es factible muestrear grandes superficies de terreno de una forma rápida, precisa y con un coste razonable. En lo relativo a toma de decisiones, el concepto de umbral económico de daños (tomado prestado de la entomología) presenta numerosas limitaciones, pareciendo más adecuado el establecer planes plurianuales de manejo ajustados a las especificidades de cada parcela. En cuanto a las actuaciones de control, la realización de tratamientos localizados con herbicidas ajustados a la distribución espacial de las malas hierbas ofrece la posibilidad de reducir substancialmente el volumen de productos utilizados.