Las semillas de malas hierbas acompañantes de la cosecha de cereal muestran respuesta funcional a los factores ambientales y de manejo agrícola

Se cuantificaron e identificaron las semillas de malas hierbas presentes en muestras de 200 g de las cosechas de cereal (trigo duro, trigo blando y triticale) obtenidas en 2017 en 182 parcelas de cultivo convencional, distribuidas en 20 términos municipales de las campiñas de Huelva y del occidente de Sevilla. Se identificaron 68 especies pertenecientes a 19 familias de angiospermas. Las especies más frecuentes y abundantes fueron Polygonum aviculare (73%, 3558 semillas), Phalaris minor (47%, 1476 semillas), Chrysanthemum coronarium (46%, 2369 semillas) y Lolium rigidum (36%, 6165 semillas). La mayoría de muestras (59%) registró entre 11 y 100 semillas y el valor máximo de abundancia fue de 4215 semillas. En términos de riqueza en especies, la mayoría de muestras analizadas (43%) presentó 4-6 especies, aunque un 6% registró al menos 10. Se analizó mediante modelos lineales el efecto de los factores ambientales (clima, evaluado por la longitud geográfica) y de uso agrícola (fecha de recolección, tamaño de la parcela, distancia de la parcela a un hábitat no agrícola) en los valores medios ponderados a nivel de comunidad (CWM) de diversos caracteres con significación funcional: altura de las plantas, peso de las semillas, inicio y duración de la floración, representación de dicotiledóneas y afinidad por los nutrientes (valores indicadores de Ellenberg para el N). La mayoría de los caracteres respondió a alguno de los factores analizados, indicando que las semillas de malas hierbas que acompañan al grano cosechado llevan la firma de la respuesta funcional de las comunidades arvenses a los filtros ambientales y de manejo