INTERACCIÓN DE DENSIDADES DE SIEMBRA DE CEBADA Y ROTACIONES DE CULTIVO SOBRE EL CONTROL DE LA FLORA ARVENSE Y EL RENDIMIENTO DEL CULTIVO

Se ha evaluado la interacción de dos formas tradicionales de control de malas hierbas (rotación de cultivos y densidades de siembra) y su efecto sobre la productividad del cereal en las condiciones de secano semiárido y en un experimento de larga duración (14 años).
Las rotaciones fueron: Cebada–Cebada, Veza forraje–Cebada y Girasol–Cebada. Las densidades de siembra sólo se aplicaron al cultivo de la cebada y fueron: 80 kg/ha (200 semillas/m2), 160 kg/ha (400 semillas/m2) y 240 kg/ha (600 semillas/m2). En la densidad más baja se supuso que la competencia con las malas hierbas podría enmascarar los resultados, por lo que se añadió una variable más de densidad baja con herbicida.
Los resultados indican que la cebada produce un 50% más, cuando está en rotación con girasol o veza para heno, que el cereal en monocultivo. La densidad de siembra no influye en la producción de cebada cuando esta está en rotación con otro cultivo y sólo cuando la cobertura de malas hierbas es superior al 20%, la densidad baja (80 kg/ha) es afectada por la competencia de malas hierbas. En el monocultivo de cebada el uso de herbicidas es, generalmente, imprescindible.