ESTUDIO DE MATERIAS ACTIVAS HERBICIDAS QUE PUEDEN SER UTILIZADAS EN EL CULTIVO DE Cynara cardunculus L.

INTRODUCCIÓN
El cultivo del «cardo» Cynara cardunculus L., presenta grandes perspectivas como cultivo energético: obtención de biomasa lignocelulósica para la producción de energía eléctrica y, en menor medida; producción de biodiesel (contenido de aceite en semillas: 25 %). Se trata de una especie típica de clima mediterráneo, pero en su adaptación como cultivo agrícola aparecen una serie de factores a tener en cuenta, entre los que cabe destacar la competencia que ejerce la flora adventicia y la dificultad para combatir determinadas especies, principalmente vivaces y pertenecientes a la familia de las compuestas. Por este motivo, en esta tesis se plantearon dos líneas de trabajo:
– En laboratorio: Seleccionar materias activas que controlen este tipo de flora sin causar fitotoxicidad al cultivo, tanto en tratamientos aplicados en preemergencia como en postemergencia.
– En campo: Estudiar la eficacia en el control de la flora arvense con mezclas de materias activas establecidas a partir de los resultados obtenidos en los ensayos en laboratorio y observar la posible fitotoxicidad sobre el cultivo.

RESULTADOS Y CONCLUSIONES
– Resultados en laboratorio
Se muestran en la tabla las dosis a la cual la germinación de las semillas desciende un 10 % respecto al testigo y las dosis LD a las que se produce una perdida del 10% de las plántulas (tolerancia = 90 %). La utilización de herbicidas en preemergencia del cultivo se ve limitada a sulfonilureas como triflusulfuron-metil; benzofuranos como etofumesato y dinitroanilinas como butralina y trifluralina. En tratamientos de postemergencia, los dos primeros deben aplicarse a dosis reducidas debido a la sensibilidad que presentan las plántulas. Por otro lado, muestran una elevada tolerancia a isoxaben y pendimetalina, aunque estos no deben aplicarse en preemergencia debido a su incidencia sobre la germinación de las semillas. Otros herbicidas como las cloroacetamidas: alacloro y metolacloro; difenileteres: aclonifene; y piridazinonas: cloridazona, pueden ser aplicados únicamente en postemergencia y a dosis reducidas.
– Resultados en campo
En campo se realizaron dos bloques de ensayos. En el primero, las mezclas de herbicidas resultan de la combinación de:
– Inhibidores de la germinación: (trifuralina (980 g.m.a./ha) y butralina (1920 g.m.a./ha)
(1920 g.m.a/ha).
– Absorción radicular: isoxaben (50 g.m.a./ha) y pendimetalina (660 g.m.a./ha).
– Absorción radicular + foliar: etofumesato (250 g.m.a./ha), triflusulfuron-metil (30 g.m.a./ha) y cloridazona (650 g.m.a./ha).

Las mezclas de herbicidas en las que se ha aplicado butralina, se obtienen una mayor eficacia en el control de dicotiledóneas frente a las que se utilizó trifluralina, de modo que butralina (1920 g.m.a./ha) + isoxaben (50 g.m.a./ha) + cloridazona (650 g.m.a./ha) es el tratamiento con el que se obtiene mayor significación.

La eficacia en el control de Amaranthus hybridus, L., Chenopodium album L. y Lamium amplexicaule L. es elevada con todas las mezclas ensayadas: superior al 90 %.

Se obtiene un control de Polygonum aviculare L. superior al 90% en la aplicación de la mezcla butralina (1920 g.m.a./ha) + isoxaben (50 g.m.a./ha) + etofumesato (250 g.m.a./ha) o triflusulfuron-metil (30 g.m.a./ha), existiendo significación con el resto de tratamientos para una (pr.