CONTROL DE MALAS HIERBAS CON COBERTURA DE RESTOS DE PODA DE OLIVO

El olivar genera cada año un volumen importante de madera de poda que, una vez picada y distribuida por el suelo, constituye una excelente cobertura vegetal que aporta materia orgánica, facilita la lucha contra la erosión y reduce los riesgos de contaminación por fitosanitarios. Se desconoce qué cantidad de restos de poda de olivar permite controlar las malas hierbas, además de constituir una buena cobertura. Por ello se ha planteado un ensayo para evaluar la eficacia de 4 tratamientos de restos de poda, en cantidades crecientes, expresadas en kg/m2: A=2,65, B=3,77, C=5,30 D=7,54 y Testigo=0. De los resultados obtenidos al evaluar la densidad de plantas, biomasa y ciclo de las especies, así como las extracciones en macronutrientes (NPK), podemos concluir que para que el efecto sea apreciable sobre las malas hierbas se deben aportar cantidades en torno a 7-8 kg/m2. El tratamiento D permitió reducir de forma significativa respecto al testigo el número de plantas y su biomasa, esto tanto de las especies de emergencia otoño-invierno, como sobre las de emergencia primaveral. En abril las extracciones de nutrientes NPK por la hierba, se habían reducido en el tratamiento D respecto al testigo en un 76,3, 76,4 y 81,76 % respectivamente.