Los estudios realizados durante el año 2001, para conocer el impacto medioambiental de las variedades de remolacha modificadas genéticamente resistentes a glifosato, coinciden con los resutados obtenidos durante el año anterior, confirmándose, que parece ser, que no tienen efecto sobre la fauna de artrópodos aparecida de forma espontánea en las parcelas.
