PRINCIPALES INCIDENCIAS MALHERBOLÓGICAS EN LA PROVINCIA DE CÓRDOBA. 1998.

INFLUENCIA DE LAS CONDICIONES METEOROLÓGICAS
El año 1998 destacó por unas oscilaciones pluviométricas bruscas, diferenciándose dos mitades totalmente opuestas: el invierno y la primavera fueron lluviosos, frente a un otoño muy seco. Las excesivas lluvias de finales de 1997 continuaron, aunque con valores más normales, a principios de 1998, provocando graves problemas de encharcamiento y erosión. Posteriormente se produjeron lluvias muy importantes en mayo. El verano fue normal, seco y de temperaturas altas. En septiembre se registraron unas lluvias apreciables, pero que no tuvieron continuación en el otoño, que fue muy seco y con una primera mitad de temperaturas anormalmente altas y una segunda mitad fría. Estas especiales condiciones meteorológicas determinaron en gran manera el desarrollo presentado por los cultivos y las malas hierbas y afectaron al comportamiento de los herbicidas.

CULTIVOS HERBÁCEOS EXTENSIVOS

-Infestaciones invernales: las intensas lluvias de finales de 1997 y su continuación a principios de 1998 impidieron una adecuada preparación del terreno para las siembras invernales y dificultaron las aplicaciones de herbicidas residuales. Estas circunstancias permitieron el desarrollo de fuertes infestaciones en cultivos como trigo, remolacha y ajo. Cuando el estado del terreno permitió la aplicación de herbicidas postemergentes, el estado de muchas de las malas hierbas era demasiado avanzado para que fueran controladas eficazmente. Una mezcla de herbicidas postemergentes en trigo, TOPIK (clodinafop propargil) + sulfonilureas, ofreció un mal control de Phalaris. En estas plantas no llegó a secarse el nudo inferior y, gracias a una favorable primavera, su recuperación fue espectacular y se apoderaron de muchas parcelas de trigo, especialmente en los rodales con escasa densidad del cultivo.

-Daños por derivas: las anteriormente comentadas malas condiciones del terreno obligaron a realizar gran número de aplicaciones aéreas con herbicidas de postemergencia, en cultivos de otoño-invierno o en barbechos. La realización de tratamientos sin guardar distancias de seguridad con cultivos sensibles o con viento provocaron graves daños, especialmente las aplicaciones en barbechos de herbicidas totales (glifosato), solos o en mezcla con hormonales.

-Efectividad de herbicidas en girasol: la acusada sequía durante el periodo de aplicación de los herbicidas de preemergencia no permitió su adecuada incorporación, con lo que su persistencia resultó muy reducida. Uno de los herbicidas más perjudicado fue terbutrina.

CULTIVOS DE REGADÍO

-Algodón: continuó la expansión de Abutilon, apareciendo en nuevas áreas donde no estaba presente. El control que tradicionalmente se obtenía sobre Solanum nigrum, centrado principalmente en el empleo de fluometurón, no fue bueno en muchas parcelas; esta reducción de la eficacia se observa ya desde hace varios años. Con el aumento del riego por goteo están surgiendo diversas experiencias particulares sobre herbigación, sin que esta técnica esté totalmente puesta a punto.

CULTIVOS LENOSOS

-Olivo: las escasas lluvias del pasado otoño evitaron el desarrollo de infestaciones importantes, siendo bueno el comportamiento de los herbicidas. La recolección no resultó afectada por las malas hierbas. Los graves daños por erosión causados en los últimos años han ido acrecentando la preocupación del sector por la necesidad de conservar el suelo. En este sentido, las técnicas de cubiertas se están empleando ya a nivel de grandes explotaciones.