PRINCIPALES INCIDENCIAS MALHERBOLÓGICAS DE MURCIA-2000.

El 2000 puede ser considerado, climatológicamente, como un año estándar, es decir, bastante seco, con lluvias torrenciales «por gota fría» en otoño. Este tipo de precipitaciones, además de no ser aprovechadas por la tierra, causaron fuertes daños en la agricultura e infraestructuras.

En cuanto a fitotoxicidades por herbicidas, no ha habido problemas de especial mención, salvo los habituales de hormonales o los derivados de herbicidas foliares por malas aplicaciones: boquillas inadecuadas y exceso de presión. En este sentido, podemos destacar daños muy importantes en alcachofa con paracuat, así como en otros cultivos, especialmente en aplicaciones con poca luz, al atardecer, días nublados o invernaderos, donde se produce una mayor movilidad (sistemia) del producto en la planta.

Otros problemas de fitotoxicidad, se han producido como consecuencias de derivas de metam-Na utilizado para el control de hierbas en cultivos de hortalizas de «4ª gama» y que suelen afectar a plantaciones vecinas que estaban establecidas en el momento de las aplicaciones.

En relación a la solarización como método de control de hierbas, sigue ampliándose lentamente el abanico de posibilidades de utilización, no solo en invernaderos, sino en hortalizas al aire libre, en cultivos capaces de soportar los importantes costes que la técnica conlleva.

Respecto a la proliferación de hierbas especialmente problemáticas, seguimos observando un avance de Conyzas y otras especies típicamente ruderales, que aprovechan las nuevas técnicas de cultivo, y sobre las que los herbicidas tienen un deficiente control. Igualmente, en diferentes cultivos y situaciones aumentan los problemas de Malvas y se mantiene las fuertes infestaciones Senecio vulgaris en lechuga, aunque algunas rotaciones están mejorando la situación. Abutilon, sigue sin ser problemática, aunque cada vez se detecta en más zonas.

Por último, destacar los seguimientos que se realizan de las poblaciones de insectos beneficiosos sobre las zonas de vegetación estable, que juegan un importante papel para frenar importantes patologías de los cultivos.