MALAS HIERBAS EN TRIGO Y GUISANTE ECOLÓGICO: ¿SON REALMENTE UN FACTOR LIMITANTE DEL RENDIMIENTO EN ANDALUCÍA?

El estudio se realizó en la Campiña sevillana, durante el periodo 2005/06-2008/09. Se diseñó una rotación ecológica cuatrienal: trigo-girasol-guisante-habas. Las habas en floración se incorporaban al suelo. Cada uno de los 4 años, en los cultivos de trigo y de guisante se estableció un experimento con 9 repeticiones y dos tratamientos: (1) Testigo desherbado, con escardas manuales periódicas una vez contadas las hierbas y (2) Testigo sin desherbar, para el seguimiento de las hierbas. En cada repetición, ambos tratamientos ocuparon una superficie 2,25 m2 y se situaron uno al lado del otro. Al final del periodo del cultivo se comparó la cosecha entre parcelas desherbadas y sin desherbar. Los resultados mostraron que, bajo esta rotación, las malas hierbas tuvieron escasa presencia (35 plantas/m2 como máximo) y su incidencia en la producción, tanto en trigo como en guisante, no fue estadísticamente detectable.