LOS CABEZALES CENTRÍFUGOS PARA APLICACIÓN DE HERBICIDAS.

La pulverización centrífuga utilizada en las aplicaciones aéreas tiene un papel secundario en las aplicaciones terrestres. En el presente trabajo se analiza la pulverización obtenida con un cabezal centrífugo, determinando la curva de distribución, la superficie cubierta y la distancia que debe existir entre los cabezales para obtener una distribución lo más uniforme posible con un CV reducido. Los resultados indican que aún cuando la uniformidad no alcanza los valores de las boquillas hidráulicas de hendidura, se obtiene una mayor uniformidad en la población de gotas, manteniendo un aceptable porcentaje de cobertura superficial. Todos estas cuestiones indican que esta técnica permite la aplicación de dosis a bajo volumen, del orden de menos de 100 l/ha.