INCIDENCIAS MALHERBOLÓGICAS EN CASTILLA Y LEÓN DURANTE 1999.

Climatología de la Campaña: El otoño de 1998 se ha caracterizado por temperaturas suaves y precipitaciones de moderadas a bajas, lo que permitió el adelanto de las siembras de cereales en la mayoría de las zonas, especialmente en barbechos y terrenos ligeros, mínimo laboreo y siembras directas. Existiendo problemas en terrenos fuertes por dificultades en las labores y en la emergencia de cultivos debido a la escasez de agua, tónica de precipitaciones escasas que se mantuvieron hasta finales de abril.

Durante el mes de mayo se produjeron lluvias dispersas y frecuentes por toda la Comunidad con temperaturas suaves, que favoreció el desarrollo de los cereales, que han sufrido escasez de agua a lo largo de todo el ciclo. En el mes de junio continuaron las temperaturas suaves apareciendo los calores a partir de la primera decena, provocando algunos problemas de asurado y sequía.

En resumen, ha sido un año con lluvias dispersas y escasas, temperaturas suaves, con pocas heladas y sin golpes de calor hasta el final del ciclo, habiéndose producido cosechas escasas por sequía en algunas zonas, y buenas cosechas en las zonas donde las precipitaciones fueron más justas.

En consonancia con el clima, los tratamientos herbicidas se han podido aplicar en buenas condiciones de actuación en la mayoría de los cultivos, y como novedad destacada ha de señalarse la proliferación en algunas zonas de la ribera del Pisuerga, en cultivos de regadío de remolacha de la infestante Abutilon teophrasti, especie que no habíamos detectado con anterioridad. También se han apreciado cultivos de zanahoria parasitados por Cuscuta epithymus.