EVOLUCIÓN DE LAS PRÁCTICAS CULTURALES EN VIÑEDO Y SUS CONSECUENCIAS SOBRE LA DIVERSIDAD FLORÍSTICA.

Desde hace una treintena de años las prácticas de no-cultivo y de escarda química parcial han conocido un desarrollo rápido en viña. Se asiste primeramente a un aumento de las superficies desherbadas químicamente (en 1998 el 94% de las viñas francesas eran desherbadas químicamente, de las cuales un 70% en una sola aplicación, un 27% en dos y un 3% en tres). La opción de materias activas, bastante limitada durante mucho tiempo, se ha enriquecido progresivamente; por ello, día tras día en los últimos años, aparecen nuevas maneras de enfocar la escarda: enherbamiento parcial, enherbamiento natural controlado. Paralelamente se asiste a una modificación, a veces muy importante, de la flora de malas hierbas con desarrollo de poblaciones de especies hasta el momento poco representadas, y a la aparición de fenómenos de resistencia a herbicidas. Estos cambios han mostrado que la escarda debía concebirse a largo término para no enfrentarse a problemas insolubles y que es necesario prever los riesgos de la evolución florística para limitarlos: « más vale prevenir que curar ». Antes de desarrollar las modificaciones florísticas encontradas en los viñedos, conviene recordar algunas características de la flora que existe en las viñas «tradicionales», es decir, simplemente labradas, sin utilización de herbicidas.