EVALUACIÓN DE LA SELECTIVIDAD DE HERBICIDAS SOBRE TRIGOS DUROS Y CEBADA DE DOS CARRERERAS.

Actualmente, la superficie cultivada en España de trigo y cebada asciende a unos 6,6 millones de hectáreas. El motivo principal de pérdidas en el rendimiento de estos cereales son las malas hierbas que infestan los cultivos, por lo que en muchas ocasiones es preciso realizar tratamientos para eliminarlas. Cada año aparecen en el mercado nuevas variedades y nuevos productos herbicidas cuyo comportamiento se desconoce. La información facilitada por las casas comerciales a este respecto resulta escasa y poco precisa, por lo que pueden producirse daños fitotóxicos al aplicar los tratamientos herbicidas sobre el cultivo. La evaluación de la fitotoxicidad puede ser realizada por medio de distintos métodos, que tienen una serie de ventajas e inconvenientes. Con objeto de comparar estos métodos de evaluación en este trabajo se han realizado: -Conteos de plantas, -Evaluaciones visuales a los 30 y a los 60 días después del tratamiento, -Análisis de la gama de grises. Además, el comportamiento de los herbicidas varía de un año a otro en función de las condiciones edafo-climáticas. De aquí surge la necesidad de plantear ensayos de campo como los realizados en este trabajo. Las materias activas ensayadas fueron siete ( a dosis simple y a dosis doble) y se probaron sobre trece variedades, 1 de trigo blando, 3 de trigo duro y 9 de cebada de dos carreras. Se incluyeron otras variedades que por haber estado en menor número de ensayos no aparecen en las conclusiones al no disponer de suficientes datos. Dado que son muchos los factores que intervienen en la selectividad de un tratamiento herbicida sobre una variedad y que muchos de estos factores son impredecibles, resulta muy difícil generalizar resultados como los que aquí se exponen, que han sido obtenidos a partir de unos ensayos realizados bajo unas condiciones muy concretas. Sin embargo pueden ser una referencia frente a situaciones normales de cultivo, debiéndose interpretar con prudencia. Las conclusiones que se exponen a continuación provienen de los datos que se han obtenido en seis ensayos, a lo largo de dos campañas (92-93 y 93-94) que se caracterizaron por una pluviometría escasa y distribuida de forma distinta a la habitual. El tratamiento herbicida más selectivo para el conjunto de variedades fue el realizado con prosulfocarb, el diclofopmetil también causó pocos daños aunque ésto ha podido deberse a que necesita alta humedad para ejercer su acción. Por contra el tratamiento más agresivo resultó ser imazametabenz + pendimetalina que provocó pérdidas de rendimiento en la mayoría de las variedades tanto a dosis simple como a dosis doble. El resto de los tratamientos herbicidas tuvieron un nivel de selectividad intermedio. Acerca de los métodos de evaluación de la fitotoxicidad se puede decir que los conteos de plantas tuvieron una relación directa con la producción final. La evaluación visual siguiendo la escala propuesta por el Grupo Nacional de Trabajo de Malas Hierbas y Herbicidas no mostró una relación clara con la producción final. El análisis de la gama de grises de las diapositivas tomadas en las parcelas tuvo una buena relación con la producción final, por lo que sería interesante la realización de nuevos trabajos sobre este método de evaluación.