CONTROL DE MALAS HIERBAS EN LA PRODUCCIÓN DE PLANTAS ORNAMENTALES LEÑOSAS EN GIRONA.

INTRODUCCIÓN.
Cataluña es la comunidad autónoma que tiene mayor superficie de cultivo de plantas ornamentales. Según el estudio de Coopers & Lybrand (1998) de un total de 3.841 ha de producción de planta que había en España en 1996, 1.050 ha estaban en Cataluña y 1.035 ha en la Comunidad Valenciana. Según el mismo estudio, el valor estimado de la producción catalana de plantas ornamentales era de 8.400 millones de pesetas. Mientras que en la comarca del Maresme (Barcelona) hay una gran producción de plantas ornamentales herbáceas (plantas de interior, plantas de temporada, plantas de flor, etc.), la provincia de Girona es la mayor región de producción de la península ibérica de plantas ornamentales leñosas (árboles, arbustos, coníferas), con más de 800 ha en producción en 1998. Únicamente contando los árboles, en los viveros de Girona se cultivan más de 200 variedades, de unas 110 especies y 50 géneros diferentes, siendo el género que ocupa más superficie el Platanus. En cuanto a las coníferas, en unos 20 géneros se concentran todas las variedades producidas, destacando como más importantes las especies de los géneros Cupressus, Cupressocyparis, Chamaecyparis, Juniperus, Picea, Pinus y Thuja. La gama de arbustos cultivados en Girona es todavía más amplia, alrededor de 400 variedades pertenecientes a unos 130 géneros diferentes. Si a esta amplia gama de plantas añadimos que se cultivan en muy diferentes tamaños, desde la multiplicación y el cultivo de planta joven hasta el cultivo de grandes ejemplares, y si además tenemos en cuenta que se cultivan tanto en el suelo como en contenedor, nos hacemos una idea de lo complicado que puede ser el manejo de un vivero. Centrándonos en la protección fitosanitaria, no hay ninguna plaga o enfermedad que, en mi experiencia, afecte a todas las especies cultivadas en los viveros de Girona. Si una plaga debemos destacar por afectar a un mayor número de especies son los áfidos, y en cuanto a las enfermedades quizás las más extendidas son los oidiums, seguidos de Phytophthora. Pero de lo que no hay ninguna duda es de que las malas hierbas son un problema en todos los viveros, en todas las especies y en todos los sistemas de cultivo. En los viveros, las malas hierbas además de competir con las plantas cultivadas como en cualquier otro cultivo, con su simple presencia devalúan comercialmente unas plantas que se venden teniendo en cuenta su imagen. En las plantas cultivadas en contenedor, además de por el problema estético, no debe haber malas hierbas para evitar la contaminación del sitio de plantación.