CONCLUSIONES EXPERIENCIAS SOLARIZACIÓN/BIOFUMIGACIÓN EN EL CONTROL DE HIERBAS.

Desde los primeros ensayos de solarización, iniciados en el verano del 97 en invernaderos de tomate, se han ido ampliando las condiciones de uso de estas técnicas, a nivel comercial, incluyendo parcelas al aire libre y bajo malla. De las observaciones de numerosas parcelas en las que se han aplicado estas técnicas, se puede sacar la conclusión de que la solarización, por si sola y realizada durante un mínimo de 5 semanas entre los meses de junio y agosto, puede dar un excelente control de hierbas, siendo este el aspecto más llamativo para los agricultores. A partir de agosto, aunque las temperaturas ambientales se mantengan muy altas, se reduce rápidamente su eficacia, conforme se alargan las noches. En estos casos, la complementación con una biofumigación, aportando estiércol fresco para su fermentación en suelo, puede mejorar los resultados.